Ha transcurrido
Días del secuestro de Cilia y Nicolas
NO A LA GUERRA.
SÍ A LA PAZ.
Lo primero es llamar las cosas por su nombre.
Es una guerra por el petróleo.
Es cambiar la vida de civiles por dólares.
Es saquear las riquezas de todo un país.
Y cualquiera que apoye eso, independientemente de su color partidario, está apoyando la muerte de gente inocente.
Para la región, lo que hoy vive Venezuela no es un hecho aislado.
La agresión en curso tiene implicaciones geopolíticas para todo el continente y para el mundo.
América Latina se respeta.
La vida de los venezolanos y venezolanas se deende.
La paz regional es responsabilidad de todos.
La migración forzada tiene una causa: la agresión de Estados Unidos.
Hoy es Venezuela… ¿mañana quién?
Hay que rechazar la guerra en un país, patrocinada por un imperio a cambio de petróleo y recursos
naturales.
Ayer fueron lanchas, hoy son hogares.
No a la guerra en el Caribe y en América Latina impulsada por Trump.
No a los falsos profetas que hoy tienen las manos manchadas de sangre inocente.
No a los señores de la guerra que se vuelven aún más multimillonarios a costa de la vida.
No a los bombardeos en Venezuela.
NO WAR. YES PEACE.
SÍ A LA PAZ. EN VENEZUELA Y EN EL MUNDO.
Los queremos de vuelta.
